Es de noche ya el 2 de junio de 1956. María Antonia González se acuesta tranquila: estaba listo el pastel para Raúl, con sus 25 velitas. En el apartamento de Emparan 49-C, en el Distrito Federal, México, querían celebrarle el cumpleaños. Fidel ha pedido a María Antonia que lo espere para la celebración, pues él tiene que salir a hacer gestiones. De esa forma, en la tarde del 3 de junio, se reúnen en el histórico apartamento compañeros de lucha y conocidos para festejar.